¿Estás ahí?

“¿Estás ahí? Pregunta formulada por un ciego después de una larga pausa durante una discusión con un amigo en el café de la esquina. Musitada también por un chorro a su cómplice en medio de la penumbra de un living ajeno. Pronunciada por el sacerdote, confundido por el silencio del pecador arrodillado en el antiguo confesionario de madera. En realidad, no es una pregunta, es un ruego, una súplica, no me dejes solo.” “¿Estás ahí?”, inquiere Quique Pesoa a Luis Mattini por vía telefónica en el programa radial El desconcierto del domingo. Lo que era una duda razonable sobre ...


























































