El buen gobierno

De nuestros regímenes se dice que son democráticos porque las urnas los consagran. Pero no se nos gobierna de manera democrática, dado que la acción de los gobiernos no obedece a reglas claramente establecidas de transparencia, de ejercicio de la responsabilidad, de responsividad o de escucha a los ciudadanos. De ahí la especificidad del desasosiego y la ira de nuestros contemporáneos. En la era de una presidencialización caracterizada por la concentración de los poderes en manos del Ejecutivo, Pierre Rosanvallon muestra que el problema ya no es solo el de la "crisis de...


























































