El mundo real del espionaje puede, al parecer, encerrar tanto glamour, erotismo y peligro como la más sensacional de las ficciones. Carlos Mundy construye esta novela a partir de las memorias inacabadas de su padre, Rodney Mundy. Tras escapar de un campo de internamiento de la Gestapo en Francia y entrar ilegalmente en España, Rodney es nuevamente hecho prisionero. La embajada británica logra su liberación y lo recluta como espía para el M16. Introducido en la alta sociedad de Madrid, se relaciona con prominentes fascistas, nazis, espías y contraespías, estrellas de cine y bailarinas...