Ha pasado un año desde que Tate sufrió acoso en el instituto... y al final, ha decidido luchar. Me llamo Tate. Pero él no me llama así. Nunca se referiría a mí de una manera tan informal, eso en el caso de que me dirigiera la palabra. No, casi ni me habla. Aun así, nunca me deja sola. Hubo un tiempo en que fuimos muy amigos. Luego me dio la espalda e hizo de arruinarme la vida su objetivo. Me han humillado, me han gritado y han murmurado sobre mí durante toda la secundaria. Sus burlas y los rumores se volvieron cada vez más sádicos según iba pasando el tiempo, mientras...