Joaquín Tornado, detective

La novela negra es esencialmente un ejercicio intelectual; un juego entre dos contenedores que se desconocen entre sí: el autor y el lector. El verdadero protagonista es el lector; su goce consiste en vencer la astucia del autor o un ser vencido por éste. Es mayor en la medida en que la trama se le dificulte. Si es vencido, el lector goza más y busca más. El verdadero jugador es el que disfruta de la derrota, pues en tanto sea derrotado tendrá una causa para luchar, un obstáculo qué vencer. (...) Joaquín Tornado es un muchacho de esos que nacieron y crecieron en un barrio popular de...


























































