Me Lo Conto Un Muerto

Con la ley de la reencarnación se pueden explicar todas las situaciones de la vida, las buenas y las malas. Sin la reencarnación, deberíamos aceptar que la vida es azarosa, sin fundamento y sin motivación ulterior. Por ello, muchos plantean que la muerte no existe como un final absoluto, sino como un cambio a otra dimensión de vida. Gracias al libre albedrío el ser humano es artífice de su destino y decide, para bien o para mal, cada uno de sus actos.Las experiencias cercanas a la muerte son, por ahora, la prueba más contundente de la existencia de la vida después de la muerte. La...


























































