Aprende con eficacia

Aprender es uno de los grandes placeres de la vida y depende 100% de uno mismo. Siempre es uno quien determina qué, cuándo, cómo, dónde y cuánto aprender. ¿Acaso esto no es un gran obsequio? El modelo educativo predominante en el mundo de hoy nos plantea muchos paradigmas de aprendizaje que no estimulan el gusto por aprender. La ineludible carrera por aprobar exámenes y niveles acedémicos tiende a distorsionar el horizonte de los estudios. Y no son muchos quienes lo redescubren cuando se hacen adultos. Sin embargo, asimilar y retener lo que estudiamos puede ser mucho más fascinante...

